27 abr. 2010

Habla, habla

Entre más hables, menos me importas. Es que, la verdad, me da igual tu vida. No sé por qué tú te atormentas de lo que yo piense de ti, cuando no debería importarte, ¿no crees? Eso ya es tan viejo, ya estamos grandes para eso. Hasta me da pereza seguir hablando de esto. Suerte.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No entiendo la crueldad

Saiuri dijo...

¿Cuál crueldad, Anónimo?