8 abr. 2010

Siete, cuatro, diez

El despertar con la razón de encontrarme con una persona que sólo conocí por unas horas, es una extraña pero excelente sensación. Encontrarte con esa persona y pasar todo el día sonriendo, es una perfecta sensación. Es algo sorprendente pensar que no tengo mucho tiempo de conocerte y ya te conozco, es extraño ¿no? Pero eso no tiene nada de malo, es sólo que me sorprende y me alegra.

Un día no fue suficiente. Regresa y caminemos juntos de nuevo.

1 comentario:

Ardy dijo...

Hay veces que la razón y la lógica desaparecen... Hay veces qué la analogía se confunde y hay veces qué un sentimiento aflora más rápido qué la consiencia.

Tengo ganas de irme de aquí y volver a donde no pertenezco con alquién qué apenas conozco y tanto deseo estár...