7 may. 2010

Dulces sueños

Yo te soñé, eras tan real. Te pude besar en aquel mundo imaginario, donde mis fantasías eran algo más que un simple pensamiento. En aquel momento de frenesí, me di cuenta de que mi cuerpo prefiere las cosas tangibles, casi reales. Mi imaginación me llevo a aquel mundo imaginario que suelo visitar todas las noches de mi vida. El único lugar donde te puedo encontrar y donde podemos compartir besos y caricias. Me gusta poder observarte mientras intentas seducirme con esa mirada tierna y a la vez provocativa que tienes. La noche, la luna, las estrellas, todo esas cosas que hacen el momento más especial e íntimo. Siempre he dicho que la Luna nunca me ha abandonado, cuando deseo un momento como éste, ella siempre me regala esa luz con el grado perfecto de iluminación. Siluetas, sombras, suspiros rebotando por la habitación. Calor, vapor y sonrisas hacen de este mundo imaginario, mi lugar preferido.

Buenas noches, hasta mañana.

2 comentarios:

Ardy dijo...

W O W!!!!
Todo es tan sincero y tan uuuh... Hermoso!

Sin palabras! Qué bonita apertura a un libro qué me muero por leer...

Saiuri dijo...

Mira, acá hay otra parte de la idea.

Link:
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http://dulcesrelatos.blogspot.com/2009/04/solo-fue-un-sueno.html


Esta chica es muy soñadora, ¿sabes?