9 nov. 2008

Chocolate empalagoso

Antes todo tenía ese dulce sabor a chocolate,
era inevitable no disfrutar de esa delicia,
Cuando estaba contigo, podía percibir esa esencia,
que me hacía delirar y ahogarme de felicidad.

En aquel entonces, el viento se sentía tan purificado y tranquilo,
hasta con mis ojos cerrados podía saber que todo era perfecto,
actualmente, cuando el viento acaricia suavemente mi rostro,
siento como si fuesen enormes espinas encajándose en mi piel.

Me quedó inmóvil por unos instantes en mi habitación,
viendo detenidamente las paredes y unas cuantas telarañas,
y me doy cuenta de que me he convertido en un ser tan desechable,
y con el puño alzado me digo: ¡No más!..¡Viviré y seré feliz!

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