6 jul. 2007

Vindicta placentera

Una gota de sudor que se abre camino por todo mi rostro. Esta gota de sudor que provocó que en mi cuerpo se acumulara esa sensación de placer que mucha gente no se atreve a mencionar.
Te cuento que antes mi respiración se hacía más notoria con tan solo escuchar la palabra: "Home" - Le comentaba a Svami - Si, recuerdo como mi cuerpo se aceleraba cuando en mi mente tenía esos deseos que te hacen delirar. Esos deseos que te llevan a un mundo que desconoces. Y me animo a decir uno de esos deseos: Tocar cada rincón de su bello ser. Un deseo muy vago, lo sé.

Deja de pensar en él - me dijo Svami con tono suave - El amor apesta, pero más apesta el que te hace sufrir.

Miré a Svami con una cara de estúpida tratando de entender lo que me quería decir. Pero me había convertido en una persona totalmente terca.

Como te decía niña - le seguí comentando - Antes, cuando suspiraba por él, te puedo asegurar que yo era la felicidad misma. Mi alimento eran sus besos. Y mi fuerza sus caricias. Uf! que sentimiento tan más hermoso el que sentía.

¡Pero que mierda con usted! - gritó Svami - ¿Que no puede usted susperar eso? ¡No sea tonta! ¡Olvídelo! ¡Superelo!

¡¿Y por qué tiene que gritarme de esa forma?! - le pregunte exaltada - ¿Que no ve que me tiene aquí? ¡La escucho sin que tenga que alzar la voz!

Lo que pasa es que me jode que usted siga hablando así de él - me decía con una mímica exagerada - Hablando de él como si fuese la octava maravilla.

A ver, dígame entonces que hago - le decía mientras cruzaba mis brazos.

Observé como Svami se me quedó viendo por un rato, y ese rato se convirtió en 10 minutos de silencio total. Ja! ¡qué silencio tan mortal!. En momentos, mi mirada se perdía por toda la habitación. Aunque me notaba ignorante ante lo que Svami me había dicho, en mi cabeza sus palabras seguían presentes como si todavía me las estuviese diciendo. De repente a lo lejos se empezó distinguir una agradable canción. Bueno, eso me contó Svami. Yo estaba totalmente tan aturdida. Después de dos minutos, pude captar la canción de la que Svami me comentaba:
"I love you more than anyone in my life, tututurutuuu...."

Apaga esa porquería - dije con fastidio - Esa canción me trae sombríos recuerdos que quiero olvidar.

Pero, ¿qué es lo que usted me está diciendo? - dijo con espanto - ¡Al fin me ha escuchado! ¡Por fin superará aquel amor!

Sí, sí - dije con demasiada aseveración - Es que me he acordado de algo.

¿De qué te has acordado? - dijo con mezcolanza.

Aquella ilusión ficticia ha muerto desde ayer - le aclaré mientras prendía un cigarro - Y no piense usted que cuando menciono "aquella ilusión" me refiero a cosas como: vivir con él, besarlo, abrazarlo, etc. No, no...me refiero a él.

No entiendo - me contestó muy confundida.

No se preocupe mi querida Svami - decía mientras tomaba bocanada de mi cigarro - me cercioré de que en verdad estuviese finado. Si no me entiende, le haré entender - tomé de la mano a Svami y la saqué de la habitación.

¿Ve aquella puerta? - pregunté mientras seguía con mi cigarro - Allí encontrará toda respuesta a sus preguntas - Creo que fui muy juiciosa con lo que hice - apagaba mi cigarro - ¡finado, Svami! ¡Destruido! ¡Muerto!.

Ignoré como mi amiga Svami salía atemorizada de mi vista. La verdad no me importó que me dejara sola. Sentía un gran placer al saber que mi logro estaba detrás de aquella puerta café. Y con una cajetilla de cigarros en mi mano derecha, con el encendedor en la izquierda y una botella de vodka esperándome en la nevera, me senté frente a la puerta sonriendo tan malvadamente como si estuviese poseída por un ser de ultratumba. Tenía aquella percepción de "misión cumplida". Y ahí seguía, riéndome de él.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!
Aquí probando enviar mensaje a vuestro blog.
Espero lo leas y nos vemos en vacaciones con el dvd de cerati =)


Saludos

fotolog.com/hiperhistorias

LIQUID dijo...

Envidio a la luz ke entra por tu ventana y te acompaña mientras escribes tus dulces relatos, kisiera ser el sonido de tus pensamientos mientras codificas tus ideas, kisiera... kisiera

Anónimo dijo...

sintiendo tu ausencia

Sí , yo. dijo...

Mayoría de casos: crueldad es hipocresía.